La pregunta más importante al contratar un seguro de vida no es qué compañía, sino qué capital. Contratar de menos deja a la familia desprotegida; de más, es pagar por algo que no necesitas.
Empieza por las deudas
Suma lo que quedaría pendiente: hipoteca, préstamos personales, deudas del negocio. Ese es el suelo del capital, lo que evita que tus seres queridos hereden cargas junto al patrimonio.
Añade los ingresos a sustituir
Calcula cuántos años necesitaría tu familia mantener su nivel de vida sin tus ingresos y multiplícalo por el gasto anual. Una regla orientativa es cubrir entre 3 y 5 años de ingresos netos.
Piensa en los gastos futuros
Los estudios de los hijos, por ejemplo, son un gasto previsible que conviene incorporar. Cada situación familiar añade sus propias partidas.
Resta lo que ya tienes
Ahorros, otros seguros o el capital de un seguro de la empresa reducen la cifra a contratar. No se trata de acumular pólizas, sino de cubrir el hueco real.
Conclusión
Deudas, más ingresos a sustituir, más gastos futuros, menos recursos disponibles: esa resta te da un capital ajustado a tu realidad, ni corto ni excesivo.
Haz el cálculo con nuestro comparador o solicita presupuesto.
Para más detalle sobre tus derechos, puedes consultar el texto de la Ley 50/1980 de Contrato de Seguro (BOE).
Protege también tu día a día
Además de tu seguro de vida, dos servicios recomendados para ti y tu familia:
✈️ Seguro de viaje y asistencia · ERGO 💊 Vitaminas y bienestar · WeightWorld
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