Una duda que casi nadie resuelve antes de contratar: cuando llegue el momento, ¿cuánto se queda Hacienda? La respuesta depende de quién es el tomador, quién el asegurado y quién el beneficiario. Ese triángulo determina el impuesto.
Regla general: tributa por Sucesiones
Si el tomador y el asegurado son la misma persona y el beneficiario es otra distinta (lo habitual en un seguro de fallecimiento), la indemnización tributa en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones del beneficiario, no en el IRPF. Además, existen reducciones autonómicas que pueden dejar buena parte exenta.
Cuándo tributa por IRPF
Si el tomador y el beneficiario coinciden —por ejemplo, en un seguro de ahorro que rescatas en vida— la ganancia tributa como rendimiento del capital mobiliario en el IRPF, integrándose en la base del ahorro.
El caso de los seguros de grupo o de empresa
En seguros colectivos que instrumentan compromisos por pensiones, la tributación puede desplazarse a rendimientos del trabajo. Conviene revisar la póliza y su origen antes de dar nada por supuesto.
Planificar la designación también es planificar impuestos
Designar cónyuge, hijos o un tercero no es neutro fiscalmente: la reducción y el tipo aplicable en Sucesiones dependen del grado de parentesco y de la comunidad autónoma. Una buena designación ahorra impuestos.
Conclusión
Antes de contratar, pregunta siempre cómo tributará la prestación en tu caso concreto. Un mismo capital puede llegar íntegro o mermado según cómo esté estructurada la póliza.
Calcula tu opción en el comparador de seguros de vida o pide presupuesto sin compromiso.
Protege también tu día a día
Además de tu seguro de vida, dos servicios recomendados para ti y tu familia:
✈️ Seguro de viaje y asistencia · ERGO 💊 Vitaminas y bienestar · WeightWorld
Comentarios recientes